Nuestro Insólito Rafael, mago de la radio

Rafael Sylva archivo El Nacional

Tal vez no te suene su nombre de buenas a primeras pero si te digo “Nuestro Insólito Universo” sabrás de quien te estoy hablando.

Rafael Sylva fue el hombre detrás del programa más longevo de la radio venezolana.  Escudado detrás de la potente voz de Porfirio Torres, su libreto y dirección nos dio por casi 50 años cinco minutos diarios “recorriendo nuestro mundo sorprendente”.

Cinco minutos en los que para sus seguidores se detenía todo.  En alerta, afinábamos el oído para enterarnos de la nueva historia asombrosa que Rafael Sylva, mago de la radio, resumía para nosotros.  La narración seductiva y enigmática, las preguntas que planteaban el misterio y los hechos más increíbles acompañados del mejor complemento musical, hacían de este micro radial un momento cautivo.

Afición familiar

Este programa le gusta a toda mi familia, así que desde niña aprendí a escucharlo con atención.  Entre mis fechorías está el haber llegado tarde a clases durante una temporada porque transmitían NIU a las siete en punto y me quedaba escuchándolo en el carro con mi mamá.

Confieso haber sentido miedo escuchando Nuestro Insólito Universo, pegada a la radio con los ojos bien abiertos, retumbando en mí la voz estruendosa de Porfirio.  Crecí bajo el asombro de sus historias que desafiaban la racionalidad, hechos reales inauditos, maravillosos, inexplicables.  Era fácil trasladarse a esos espacios porque Rafael Sylva fue un maestro de la palabra precisa, la que mejor podía describir esos casos y despertar la imaginación.

El milagro de lo absurdo

Pasan muchas cosas raras en el mundo que parecen tener un origen sobrenatural pero siempre Nuestro Insólito Universo dejaba abierta la puerta de la incredulidad, o mas bien de la duda para que cada oyente razonara al respecto.  No fue un espacio para adoctrinar sino para fomentar el libre pensamiento.

También sirvió de divulgación científica, o de descripción de lugares extraordinarios como el tepuy Sarisariñama.  Habló hasta de personajes relevantes de nuestra historia como Bolívar o Paez pero siempre a partir de pasajes extraños.  Y es que la vida está llena de hechos enigmáticos pero hay que ser curiosos como Rafael Sylva para poder detenerse en ellos y sorprenderse.

Lo conocí en el año 2001, en un foro organizado por Unión Radio.  Me sorprendió encontrarme con un hombre menudo, amable y sensible, cual Doctor Jekyll, era el hombre detrás del misterio.

En una sociedad que ha perdido casi toda la capacidad de asombro esos cinco minutos eran un refugio de humanidad, de encuentro con nuestro germen universal y de alimento para la curiosidad.  ¡Gracias por tanto, Rafael!.

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Elvira Juárez