Acoso Sexual en los medios y el movimiento #MeToo

En este punto nadie debe ser ajeno a la montaña de acusaciones de acoso o abuso sexual que han salido en las noticias, principalmente desde Hollywood, pero también en otros frentes públicos.

Actores, productores, ejecutivos, músicos y políticos, nadie ha estado a salvo de las acusaciones y las acciones que se han emprendido para contrarrestrar el repudio público van desde cancelación de contratos a remoción de cargos públicos.

Pero la ola de noticias no se detiene y me ha hecho pensar: ¿Es posible que todas sean ciertas, o algunas serán falsas?

 

La delgada línea entre la verdad y la injuria

No me mal entiendan, si alguien se ve en la necesidad de acosar o abusar de su posición de poder por sobre otro, merece estar preso y requiere terapia de por vida para abordar los conflictos que le llevan a actuar de esa forma. Pero cuando todos los días salen nuevos señalamientos, empiezas a cuestionar un poco la veracidad de los mismos.

Esto, en consecuencia, es también negativo para las víctimas, que quizá no alcanzarán en todos los casos la justicia que persiguen al vocalizar su situación.

¿Es posible que tantas personas a nuestro alrededor actúen de esta forma, ocultándose tras una fachada de respetabilidad?

¿Los medios se están aprovechando de la situación para publicar acusaciones verdaderas y falsas, sin mucho respaldo o investigación?

 

#MeToo

Algo positivo que ha salido de todo el asunto es que personas que no están en el ojo público y que tampoco han sido abusadas por figuras públicas se han sentido estimuladas por el movimiento #MeToo en las redes sociales.

Este simple hashtag ha sido una herramienta para muchos, que les ha permitido exponer sus historias de acoso y abuso y encontrar palabras de aliento en otros que han vivido experiencias similares.

 

Con respecto al fenómeno noticioso, sólo el tiempo nos dirá si todas las acusaciones tienen mérito, o si cruzamos la delgada línea entre víctimas y victimarios, señalando a personas inocentes y dejando libres o sin sentir las consecuencias de sus actos a muchos de los culpables (Trump, por ejemplo).

Es un tema del que no veremos el final en mucho tiempo parece, y lo único que podemos esperar es que los medios de comunicación hagan una cobertura responsable de los hechos.