¿Es tolerable el "pain acceptance" para las personas con dolor crónico?

Yo sé lo que es vivir con dolor crónico. Desde hace años tengo diagnóstico de fibromialgia. Hace 3 años sufrí dos accidentes de tránsito muy seguidos, que me dejaron con rectificación de la cervical y desencadenaron la aparición de 3 pequeñas hernias cervicales. El dolor es mi compañero permanente.

Con mucha frecuencia tomo analgésicos, pero procuro hacerlo sólo cuando no puedo manejar el dolor sin ellos. Para mi es la forma de manejar mi situación sin hacerme dependiente de pastillas que realmente no están curando mi problema, sino que lo disfrazan temporalmente.

Hace pocos días leyendo un artículo en The Mighty, vi que en los Estados Unidos debido a la crisis de los opioides, muchos médicos se han visto reticentes a recetar analgésicos a pacientes con patologías de dolor crónico, pidiéndoles que trabajen en el “pain acceptance” o aceptación del dolor.

Y considerando que es algo que yo practico, me parece bien… pero con ciertas limitaciones. En mi caso yo trabajo en la aceptación de mi dolor, porque creo que si siempre estoy medicada y sin sentir dolor, desconozco los límites de mi cuerpo y puedo empeorar la situación. Pero quiero pensar que puedo tener medicamentos al alcance de la mano para manejar el dolor cuando se necesario.

 

Aceptación y negligencia no son lo mismo

Lo que proponen muchos de estos médicos es que las personas no tengan ningún tipo de tratamiento analgésico y que convivan con el dolor de forma permanente, sin posibilidad de alivio temporal. Esto es un exabrupto.

La última prescripción que compré fue antes de venirme de Venezuela a Chile. Me traje 60 pastillas y 5 meses después, todavía me quedan. Quizá lo que hay que hacer es educar a las personas en el manejo de su umbral del dolor y el consumo de los analgésicos en los momentos que sea realmente necesario.

Las personas con dolor crónico no sólo padecemos por el dolor, sino que nos volvemos sedentarios y casi todos los ejercicios son disparadores de crisis. En consecuencia, la mayoría sufrimos de aumentos de peso sustanciales que también afectan al dolor.

Una intervención con médicos, nutricionistas y terapistas puede también ser ventajosa para que nuestros cuerpos manejen mejor los problemas asociados al dolor crónico.

La aceptación del dolor es necesaria, pero también lo es pensar formas que ayuden a los pacientes con dolor crónico a tener mejor calidad de vida, sin tener que vivir atados a pastillas que sólo engañan a tu cerebro, pero no solucionan el problema de raíz.

Para más información y estadísticas acerca del dolor crónico, pueden revisar la web de The Good Body.